jueves 1 de enero de 2009

50 años de Revolución.

El golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, que derribó a Carlos Prío Socarrás (1948-1952) e impuso la dictadura de Fulgencio Batista, fue el germen sobre el que habría de tener lugar la Revolución Cubana. A partir de estos acontecimientos, el descontento del pueblo cubano fue en aumento y no concluyó hasta el triunfo definitivo de los revolucionarios. El 26 de julio de 1953, con el asalto al cuartel de Moncada, comenzó la insurrección contra la dictadura de Batista. El ataque, dirigido por Fidel Castro al mando de unos 200 hombres, fracasó y su jefe fue condenado a 15 años de prisión en la isla de Pinos (renombrada en 1978 como isla de la Juventud). Amnistiado en 1955, Castro se exilió en México, creó el Movimiento 26 de Julio, reorganizó a los insurgentes y entró en contacto con el revolucionario argentino Ernesto Che Guevara.


En diciembre de 1956, a bordo del yate Granma, Castro desembarcó en la playa de las Coloradas, situada en la ensenada del Turquino (en el extremo suroccidental de Cuba), y se adentró en sierra Maestra. Allí recibió el apoyo de buena parte del campesinado y comenzó una guerra contra el gobierno que duró dos años. La isla estaba, en este periodo, completamente entregada al capitalismo estadounidense, que controlaba el 90% de las minas y de las haciendas, el 40% de la industria azucarera, el 80% de los servicios públicos y el 50% de los ferrocarriles y de la industria petrolera.


A fines de 1958, la guerrilla asentada en su base principal de sierra Maestra, así como el denominado II Frente Oriental, había acabado prácticamente con la resistencia del Ejército de Batista. El 31 de diciembre Fulgencio Batista abandonaba la isla con destino a Santo Domingo cuando los rebeldes consiguieron tomar el tren blindado que debía fortificar la capital. Después de una decisiva victoria en Santa Clara, liderada por el Che y Camilo Cien Fuegos, el 1 de enero, Fidel Castro llegaba a la ciudad de Santiago y continuaba su avance hacia La Habana.El 8 de enero de 1959 Castro entró en La Habana y se designó presidente a Manuel Urrutia Lleó, aunque el poder efectivo estaba en manos del principal dirigente revolucionario, que pronto se convirtió en primer ministro. En julio de 1959, Urrutia, descontento por la negativa de Castro a celebrar elecciones, fue sustituido por Oswaldo Dorticós. El nuevo gobierno adoptó medidas radicales: Ley de Reforma Agraria, que entregaba la tierra a los campesinos, creación de un Ejército nacional y alfabetización de la población.

Hoy hace 50 años de la entrada en Cuba de los guerrilleros revolucionarios, medio siglo después, la revolución sigue viva, pero agoniza de muerte con la sustitución en el poder de Fidel Castro por su hermano Raúl. El nuevo presidente cubano, Raúl Castro, ha realizado diversas reformas que incitan al consumo antes restringido, una pequeña liberalización económica que sin duda acabará en el futuro con la Revolución. Internet, móviles, computadoras al alcance de muy pocos, quizás esperabámos reformas más profundas.

4 comentarios:

Regina-ae dijo...

Hola Koldo, gracias por tu felicitación y apoyo. La labor es compleja, complicada y sin un final garantizado pero animo no nos falta y las ganas de trabajar tampoco.

Te deseo un feliz año y que la crisis que te ha alcanzado duré lo menos posible.

Un abrazo.

Alberto Feijoó Arnau dijo...

FELICES REYES Y TODO ESO AUNQUE SEA CON RETRASO...NO DIGAS QUE TE TENGO ABANDONADO QUE TE ENVIE SMS. BUENO NO SEAS GAFE Y NO EMPICES DICIENDO QUE ESTE AÑO PINTA MAL AUNQUE YA LO SABEMOS, PERO HAY QUE SER MAS OPTIMISTAS Y REMONTAR COMO EL AVE FENIX. UN SALUDO LOKO!

Gabriel Salinas dijo...

Creo que como en todos los regímenes totalitarios de izquierda, la revolución popular, y la dictadura del proletariado, se queda únicamente en lo de dictadura. Y ese es su gran fallo.
No se trata ya de ser revolucionario, sino de ser castrista, idolatrar a el lider, y por tanto, la revolución que comenzó en los 50 hoy carece completamente de sentido. Lo que se vislumbra con las medidas de Raúl Castro es que Cuba derivará, poco a poco, en un estado de economía libre, lo cual no implica más libertad para los cubanos, algo que hoy, no tienen.

Un saludo!

PD. ya estamos enlacados

Fernando Miñana dijo...

No creo que la revolución carezca de sentido cuando en Cuba continuamos hablando del 100% de alfabetización y de una cobertura sanitaria para toda la población, algo que no tienen ni siquiera en los Estados Unidos. Evidentemente, lo que no tiene sentido es que Cuba continúe sin adaptarse a los cambios necesarios tras la caída del Bloque Soviético. Y también, evidentemente uno de esos cambios es tener en cuenta la opinión de todos los residentes en Cuba, así como la amnistía de presos políticos y la transformación de los CDR en verdaderas sedes de participación vecinal, así como de medio de contacto directo entre los ciudadanos y los gobernantes. Pero el camino democrático de Cuba nada tiene que ver con las democracias capitalistas, basadas en el mercado, diseñadas para proteger al mercado y controladas por los poderes empresariales. Cuba tiene una oportunidad histórica para convertirse en la primera democracia real del mundo, pero ni la dejarán, ni sus propios dirigentes estarán dispuestos a perder sus privilegios, anclados en creencias de los años cincuenta. Un abrazo. P.D. Te he dejado un mensaje en el Facebook por un tema del año hernandiano. Échale un ojo y pégame un toque, xfa.