miércoles 14 de enero de 2009

El otro Holocausto.



Israel sigue subiendo peldaños en la guerra genocida que lleva a cabo en Gaza. La brutalidad y la desproporción que está mostrando el Estado de Israel en su campaña militar en Gaza está más allá de cualquier consideración o matiz. Israel es un estado terrorista tanto o más que Hamas, que por cierto, no cuenta con mi simpatía ya que considero a este movimiento responsable (sólo superado por de Israel) del fracaso de las iniciativas de paz que se han sucedido en la zona desde hace ya más de 20 años.

Una vez establecido el Estado de Israel, aplicó desde el primer momento hasta hoy la doctrina de devolver cada agresión árabe multiplicada. Y así siguen. ¿Hasta cuando Israel va a seguir exterminando al pueblo palestino a cuenta del holocausto nazi? ¿Hasta cuando el pueblo palestino seguirá pagando los platos rotos del Tercer Reich? ¿Hasta cuando los palestinos pagarán con su sangre la mala conciencia europea con el pueblo judío?

Israel es un estado inventado por la voluntad del movimiento Sionista en el siglo XIX y XX y que llegó a ser una realidad por la complicidad de la potencia colonizadora en la zona (Reino Unido), la mala conciencia mundial con el Pueblo Judio después del Holocausto Nazi, y una campaña terrorista y de limpieza étnica sobre la población palestina que habitaba la zona. Posteriormente, en enero de 2006 el Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS) gana las elecciones obteniendo el 65% de los escaños del Parlamento Palestino. Los observadores internacionales presentes declararon la limpieza del proceso electoral, pero el Cuarteto (EEUU, la UE, Rusia y la ONU) congeló las ayudas a los palestinos y el Estado de Israel puso en marcha el bloqueo de la Franja de Gaza. Este cruento bloqueo provoca una grave crisis humanitaria (el 80% de la población pasa a depender de la ayuda internacional frente al 10% hace 10 años) entre la población de Gaza (1,5 millones de personas con una media de edad de 15,3 años) que es calificada por organizaciones de derechos humanos como Amnistia Internacional como de grave "castigo colectivo", a todo esto añadimos lo ocurrido estos últimos días.

No se salvan ni los conboys de la ONU, ni las ambulancias, ni los periodistas, es el otro Holocausto, el judío, la exterminación de una raza.

No puedo comprender como EE.UU. (guardian de la democracia) vete una resolución en la ONU condenatoria de la incursión en Gaza, estamos probablemente ante la primera decepción del recién elegido presidente de la primera potencia mundial, Barack Obama. El silencio del primer ministro y la condena a medias de la U.E hacen que los ciudadanos tengamos que salir a la calle a condenar esta nueva guerra. La mayoría de los habitantes de Israel esta a favor de esta operación militar, quizás los judíos no quieran acabar con este conflicto, que como parece va para largo.

jueves 1 de enero de 2009

50 años de Revolución.

El golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, que derribó a Carlos Prío Socarrás (1948-1952) e impuso la dictadura de Fulgencio Batista, fue el germen sobre el que habría de tener lugar la Revolución Cubana. A partir de estos acontecimientos, el descontento del pueblo cubano fue en aumento y no concluyó hasta el triunfo definitivo de los revolucionarios. El 26 de julio de 1953, con el asalto al cuartel de Moncada, comenzó la insurrección contra la dictadura de Batista. El ataque, dirigido por Fidel Castro al mando de unos 200 hombres, fracasó y su jefe fue condenado a 15 años de prisión en la isla de Pinos (renombrada en 1978 como isla de la Juventud). Amnistiado en 1955, Castro se exilió en México, creó el Movimiento 26 de Julio, reorganizó a los insurgentes y entró en contacto con el revolucionario argentino Ernesto Che Guevara.


En diciembre de 1956, a bordo del yate Granma, Castro desembarcó en la playa de las Coloradas, situada en la ensenada del Turquino (en el extremo suroccidental de Cuba), y se adentró en sierra Maestra. Allí recibió el apoyo de buena parte del campesinado y comenzó una guerra contra el gobierno que duró dos años. La isla estaba, en este periodo, completamente entregada al capitalismo estadounidense, que controlaba el 90% de las minas y de las haciendas, el 40% de la industria azucarera, el 80% de los servicios públicos y el 50% de los ferrocarriles y de la industria petrolera.


A fines de 1958, la guerrilla asentada en su base principal de sierra Maestra, así como el denominado II Frente Oriental, había acabado prácticamente con la resistencia del Ejército de Batista. El 31 de diciembre Fulgencio Batista abandonaba la isla con destino a Santo Domingo cuando los rebeldes consiguieron tomar el tren blindado que debía fortificar la capital. Después de una decisiva victoria en Santa Clara, liderada por el Che y Camilo Cien Fuegos, el 1 de enero, Fidel Castro llegaba a la ciudad de Santiago y continuaba su avance hacia La Habana.El 8 de enero de 1959 Castro entró en La Habana y se designó presidente a Manuel Urrutia Lleó, aunque el poder efectivo estaba en manos del principal dirigente revolucionario, que pronto se convirtió en primer ministro. En julio de 1959, Urrutia, descontento por la negativa de Castro a celebrar elecciones, fue sustituido por Oswaldo Dorticós. El nuevo gobierno adoptó medidas radicales: Ley de Reforma Agraria, que entregaba la tierra a los campesinos, creación de un Ejército nacional y alfabetización de la población.

Hoy hace 50 años de la entrada en Cuba de los guerrilleros revolucionarios, medio siglo después, la revolución sigue viva, pero agoniza de muerte con la sustitución en el poder de Fidel Castro por su hermano Raúl. El nuevo presidente cubano, Raúl Castro, ha realizado diversas reformas que incitan al consumo antes restringido, una pequeña liberalización económica que sin duda acabará en el futuro con la Revolución. Internet, móviles, computadoras al alcance de muy pocos, quizás esperabámos reformas más profundas.